En el centro de Marbella, cerca del paseo marítimo, se encuentra el restaurante Lekune. Dividido en dos zonas, una de pinchos, y el restaurante propiamente dicho, cada local situado a ambos lados de la misma calle.IMG_3564

Con un espíritu basado casi exclusivamente en la gastronomía vasca, podemos probar  algunos de los clásicos de esta magnífica cocina elaborados de manera sobresaliente.

En este caso estuvimos comiendo en el restaurante, así que os hablaremos del mismo, el local de pinchos merece una entrada a parte, que ya os prepararemos para otra ocasión.

El restaurante se encuentra bajando una gran escalera y está dividido en dos zonas, una interior y otra exterior en una especie de patio cubierto muy agradable. Es de estética sobria, moderna, sin estridencias.

El servicio correcto, los platos llegaban en su justo momento y en ningún caso tuvimos que esperar. Las camareras muy simpáticas pero a la hora de las copas, preguntamos por un par de marcas de Ginebra y de Brandi y no sabían muy bien el género que tenían.

La carta en su jIMG_3562usta medida, ni muy extensa, ni escasa, os recomendamos preguntar por platos fuera de carta.

Con las primeras cervecitas nos pusieron unos choricitos que estaban muy ricos para ir abriendo apetito.

No vamos a explicar toda la carta, os comentamos los platos que pedimos y así os animamos a descubrir por vosotros mismos los manjares que se preparan en esta casa.IMG_3565

Pedimos todo para compartir, entrantes y platos principales. Primero llegaron las cocochas de bacalao en salsa verde, estaban muy melosas, y la salsa, una de las salsas insignia de la cocina vasca, fue testigo de un incesante vaivén de barquitos.

Las gambas al pil pil estaban extraordinarias, hechas en su punto, nada de sobrecocciones como es costumbre en casi todas partes, muy ricas. No llevaban pimentón.IMG_3566IMG_3567

Mollejas de ternera, hechas a la brasa, muy sabrosas y con un toque exterior crujiente con sabor a parrilla que las hacía perfectas. Las patatas fritas estaban muy bien hechas, nada aceitosas, crujientes por fuera y tiernas en el interior. Se nos olvidó preguntar, pero nos dio la sensación de que estaban rehogadas en manteca por que tenían un toque final fantástico.

Las chuletitas de cordero lechal ricas, bien cocinadas y nada aceitosas, pero echamos de menos que hubieran más chuletitas de palo y menos de riñonada.

IMG_3569La estrella de la tarde, el bacalao al pil pil, estaba fuera de carta, no hay más que ver el aspecto. El lomo cocinado en su punto, el pil pil  era casi una mayonesa, además de rico, bastante abundante, el plato quedó limpio como la patena.

IMG_3568El chuletón, fue una pequeña decepción, nos consta que es una excepción, pero la carne estaba bastante dura, estaba cocinado a la perfección, en su punto y nada frío en el interior, el plato venía calentito para no perder temperatura, pero costaba masticar la carne, lo cual desmerece un plato tan bien ejecutado, una lástima.

IMG_3570

De postre pedimos tarta de chocolate, flan de queso, leche frita y tarta de Santiago. A destacar la leche frita, nada empalagosa, con el toque  justo de limón y canela. La tarta de Santiago, la sirvieron flambeando por encima un poco de orujo blanco, queda muy estético y hace que sea menos seca.

Algo que por desgracia cada vez cuidan menos los restaurantes es el pan y el café, en muchos sitios el pan es de una calidad pésima y hay que estar pidiendo pan cada dos por tres. En Lekune ambas cosas están bien cuidadas, el pan no faltó en ningún momento y era de calidad, el café también estaba bueno.

Respecto a las copas, salvando lo que comentábamos al principio, las camareras estaban un poco perdidas con las marcas, buena selección de marcas y copas generosas.

En definitiva, un sitio único donde comer cocina vasca de calidad a un precio nada desorbitado. Os animamos a visitar esta casa, nosotros repetiremos para probar  el resto de la carta.

Le kune. Av Fontanilla, 1, 29602 Marbella, Málaga

Anuncios